Archivo mensual: junio 2013

Cierro blog…

Para empezar
diré que es el final
no es un final feliz
tan sólo es un final
pero parece ser que ya no hay vuelta atrás…

(m- clan)

No es que me entre el miedo como dice la canción, es que no se cómo cerrar un círculo o una espiral que es la MÚSICA para mí. Una energía sonora que se convierte casi en un algo adictivo y que no se cómo salir de ella a veces.

El caso es que esta vez tengo que cerrar un círculo que se llamó durante algún tiempo “DANDO LA HORA”. Cabecera de ésta, la humilde morada de mis pensamientos, mi bitácora.  

Se asoma proyecto colaborativo…

Sabed que me traslado a vivir  de Madrid a MÉXICO DF en poco más de 2 meses y que esta misma noche con una de mis más fieles compañeras de conciertos, Tatiana es su nombre, nos hemos  propuesto ABRIR UN NUEVO BLOG.
Sí, amigos.

Esta vez se tratará de una conexión musical España – México en lo que a conciertos y experiencias sonoras se refiera.

Quiero hacer de este un final feliz. Así que relataré la experiencia “conciertera”  -qué poco me gusta llamarlo crítica- de hoy, como si no fuera la última.

OF MONSTERS AND MEN

Nutrido grupo de islandeses de los que conocía muy poco hasta esta misma tarde.

Como siempre la gran palmera de la sala “La Riviera” de Madrid nos impedía ver bien el escenario pero una atmósfera lejana se desprendía del stage nada más llegar.

La Riviera, ubicada junto a la Virgen de agua dulce que es la del Manzanares.

Cuántos cantares ha oído ya…

Pero hoy les tocaba a ellos. Con un ritmillo hipnótico y suave que suena a indie folk.

Mucha gente subida al escenario. Sonidos como el de la trompeta y las voces -alternado femenina y masculina- se apoderaban de nosotros nada más entrar… Como ambientación, proyectadas en la pared frases de procedencia indescifrable. ISLANDÉS DE ISLANDIA señores: vienen de bien lejos.

Pero aun así cantando letras en perfecto inglés y la batería descargando sus pulsiones al ritmo más primigenio.  Nos atrapó. “Of MOnsters and Men”. Entregados y jóvenes. 

El suyo fue un final “monstruoso” en el que los sonidos se acoplaban, los instrumentos tocaban todos a la vez. Un final un poco fatalista que te deja el cuerpo frío como Iván Ferreiro en un derroche de arte.

Bestiales. Y el concierto corto, como siempre. Os los recomiendo 😉

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