Archivo de la etiqueta: guitarras

The XX en concierto

Sonidos electrónicos en estado puro. Esta joven formación británica nos visitó un miércoles de otoño en la sala La Riviera, inundando todo del blanco y el negro de la X de su portada.

Esta eterna y elegante combinación de colores reflejada en sus vestidos y en sus sonidos que nos envolvieron nada más salir al escenario. Bastante tarde por cierto, eso enfervoreció un poco más a la masa, si cabe.

Tambores, guitarra, bajo, voz, teclado creando un sonido chill out perfecto e hipnótico.

Música sin estridencias y con un halo de tranquila oscuridad. Para los días nublados. Para la quietud.

Muy agradable. Lleno de extranjeros y gente con ropa vintage;  jóvenes con gafas de pasta y camisa vetusta abotonada hasta el cuello, con pinta de haber salido de un bosque de Oregón o de un camino nublado en Seattle…

The XX. Unos veinteañeros rompedores, distintos a cualquier cosa conocida.


Lecciones de música en el Moe´s

Ayer aparecimos por casualidad (nosotras nos dirigíamos a La Cocina Rock Bar) en el famoso bar Moe´s de Alberto Alcocer. Famoso por su buena música y su mala muerte.

Un bar para tipos duros.

Por suerte, se encontraba un grupo tocando en directo y nada más entrar pensé que estaban versionando a Eric Clapton por el asombroso parecido de la voz y guitarra.

Unos minutos después de salir de la espiral interminable de punteos de guitarra, un camarero con acento uruguayo llamado Javi, me desvela que esta banda de cuarentones de media ya han editado un cd con canciones propias y versiones para el “Mô es bar”.

Eran Edu Big Hand and the Whiskey Tren. El hombre que hablaba a las guitarras, que acude algunos martes a improvisar obras maestras del blues de los años 60´, 70´ y toda la segunda mitad del siglo pasado.

Allí estaban un martes de primavera, todos de riguroso negro con vaqueros, cerveza en ristre y aretes en ambas orejas. Soltando la bestia subidos al escenario. Una bestia con una cuerda inimaginable.

¡Son incansables!! Esta cuerda, ni Bruce con su 1,2,3,4 – me dije.

Aunque hubiera mayoría, no sólo de guitarras iba la cosa.

El batería c0n un look tipo Joaquín Sabina seguía de cerca a Edu Manazas con un tata uuhh tatata en los labios, gesto adornado con imprescindibles miradas de conexión al resto del grupo… Imprescindibles porque sino se pierden, pensé ¡que capacidad de improvisación!

“Lecciones de música gratis”- me sonreí. Menuda suerte.


Arcade Fire: Un placer sonoro “in crescendo”

Me apetece mucho ver la película “This Must Be The Place” de Paolo Sorrentino, con Sean Penn.

No sólo porque se trate de la vida de un cantante que permanece anclado en su pasado, sino por la banda sonora entre la que se encuentra Naïve Melody cuya versión original es de David Byrne, aunque yo llegara a ella gracias a Arcade Fire.

Arcade Fire, un nombre que me costó mucho memorizar.  Un grupo que cuanto más los escucho, más me gustan. No se si es la cadencia ahogada de la voz del cantante o la música que sale de los violines, bombo y panderetas que acompañan, el xilófono de la melodía naive de la que hablamos, las innumerables guitarras o el punto histriónico que caracteriza a estos canadienses. No en vano se les define como “pop barroco“.

Este grupo que hasta hace poco resultaba oscuro e indescifrable para mi. No entendía el aspecto de sus integrantes. No se qué fue lo que encendió la llama. Quizás ver esa composición tan numerosa de la banda que lo integra en directo y tan lejos, que sonaba tan bien y que me invitaba a acercarme cada vez más. Hasta abrasarme con su fuegos arcadios.


Acústico de Sidecars -con regalito- en La Cocina Rock Bar

Anoche disfrutamos del acústico buenísimo de Sidecars, de nuevo en La Cocina Rock Bar –garito de moda donde los haya en Madrid, emplazado en la calle Alberto Alcocer-. Empecé sorprendiéndome porque no sabía que iba de acústico la cosa… Me encantan las sorpresas.

Aunque el grupo lo componen cuatro personas, ayer fueron tres en el escenario (Juancho, Manu y Matías). Ofrecieron el repertorio guitarras y bajo en mano y sentados en sillas altas de bar. Buen repertorio, por cierto. Breve pero intenso.

Entrada del concierto de Sidecars

El regalito fue la exclusiva de la última composición de Sidecars: Fuegos Cruzados. Natural y muy majete el cantante -que responde al nombre de Juancho-. Conectó con el público, haciendo honor a la canción de Soy Fan de Ti. Es gracioso oírles cantando esta canción cuando los fans somos el resto. Mucha humildad.

Destacable el contraste total entre el aspecto del vocalista, de rockero de pura cepa -aros de plata en las dos orejas y camiseta de ACDC al canto- con las dulces melodías acústicas que brotaban de su guitarra.

Lo bueno si breve, dos veces bueno. Siento la foto cutre. Ayer preferí disfrutar a tope que fotografiar… ¡Gracias Sidecars!